
''Mis manos te tocaron suavemente la mejilla para retirar esas lágrimas que sobraban en tu bello rostro.
Una sonrisa se deslizo por mi cara y se contagio en ti esa sonrisa que hace que ilumines toda oscuridad.
Me acerque más a ti y lo que sentí fue la misma atracción que siente unos imanes con polos opuestos, quise rozar tus labios pero antes de hacerlo te susurre algo al oido y te pedí que ese secreto lo guardases en ese diamante precioso que tienes en el pecho llamado corazón.
Y ese susurro se termino sellando con el roze de nuestros labios.."